Zythos Business
España

Amortizaciones: cómo deducir tus inversiones año a año sin pasarte

Zythos Business

Cuando compras un ordenador, una furgoneta o maquinaria para tu negocio, no puedes deducir todo el importe de golpe en el año de la compra, salvo excepciones. Hacienda entiende que ese bien te sirve durante varios ejercicios y por eso te permite repartir su coste en el tiempo. Eso es la amortización: la depreciación del bien que se refleja como gasto en tu contabilidad y, dentro de ciertos límites, en tu declaración de impuestos.

Hacerlo bien reduce legalmente lo que pagas en el IRPF o en el Impuesto sobre Sociedades. Hacerlo mal puede dejarte con gastos rechazados en una comprobación. Esta guía te explica cómo funciona, sin tecnicismos innecesarios.

Qué se amortiza y cómo se calcula: las tablas fiscales

Se amortiza el inmovilizado: bienes que usas en la actividad durante más de un año, como mobiliario, equipos informáticos, vehículos, maquinaria o un local. Los terrenos no se amortizan, porque no se desgastan. Si compras un inmueble, hay que separar el valor del suelo del de la construcción y amortizar solo esta última.

La normativa del Impuesto sobre Sociedades incluye una tabla de coeficientes de amortización lineal, con un porcentaje máximo anual y un periodo máximo según el tipo de elemento. Es la referencia que también se utiliza en la práctica para autónomos en estimación directa. No hace falta memorizarla: lo importante es saber que existe, que fija máximos y que conviene consultar la tabla vigente en el reglamento para cada tipo de bien (equipos informáticos, elementos de transporte, mobiliario, construcciones…).

El método más habitual es el lineal: se divide el valor del bien entre su vida útil o aplica el coeficiente elegido. Ejemplo con números redondos: compras mobiliario de oficina por 10.000 € y aplicas un 10 % anual. Cada año amortizas 1.000 €. Si lo adquieres a mitad de ejercicio, lo razonable es prorratear el primer año por el tiempo de uso real.

Además del lineal, existen otros métodos (por ejemplo, el de números dígitos) y la posibilidad de justificar un plan propio si tu caso lo requiere. Cualquier criterio distinto del coeficiente máximo de la tabla debe poder justificarse.

Libertad de amortización y beneficios para pymes

La ley contempla incentivos para empresas de reducida dimensión, es decir, aquellas que no superan determinado volumen de negocio. Entre ellos están la libertad de amortización ligada a creación de empleo o la posibilidad de amortizar libremente ciertos elementos de escaso valor unitario dentro de un límite anual. También se permite un coeficiente acelerado (multiplicar por un factor el máximo de la tabla) para determinados activos nuevos.

Estos beneficios están sujetos a requisitos concretos: tipo de activo, plazo de puesta en funcionamiento, límites cuantitativos y, en su caso, mantenimiento de plantilla. Las cifras y condiciones se han ido modificando con el tiempo, así que antes de aplicarlos conviene comprobar la normativa vigente en 2026 o consultarlo con tu asesor. Un ejemplo orientativo: un bien de pequeño importe puede llevarse a gasto íntegro en el año, mientras que una máquina de mayor valor se amortiza por la tabla.

Ojo con la diferencia entre el gasto contable y el fiscal: si amortizas contablemente más de lo que permite la norma, el exceso no será deducible y habrá que ajustarlo en la declaración.

Errores típicos en los libros

Estos son los fallos que más vemos al revisar contabilidades:

  • Amortizar el terreno junto con el edificio, o no desglosar el valor del suelo al comprar un inmueble.
  • No dar de alta el bien en el registro de inmovilizado: la factura se contabiliza como gasto y se pierde el control de lo que queda por amortizar.
  • Empezar a amortizar antes de que el bien esté en funcionamiento, o no empezar nunca por olvido.
  • Superar el coeficiente máximo sin justificación, o seguir amortizando un bien ya totalmente amortizado.
  • No dar de baja los bienes vendidos, robados o inservibles, de modo que siguen apareciendo en el balance y generando dotaciones.
  • Descuadre entre la ficha del inmovilizado, la dotación anual y los asientos (el gasto del ejercicio y la amortización acumulada deberían coincidir).
  • Mezclar bienes de uso privado y profesional: solo se deduce la parte afecta a la actividad, y en vehículos la afectación es especialmente exigente.

Una buena práctica es conservar el libro registro de bienes de inversión con fecha de compra, valor, coeficiente aplicado y amortización acumulada, y revisarlo al cerrar cada ejercicio.

En Zythos Business llevamos el control del inmovilizado de autónomos y pymes: damos de alta cada bien, calculamos la dotación anual con el criterio más ventajoso dentro de la norma y comprobamos que cuadren fichas, asientos y declaración. Así aprovechas cada deducción a la que tienes derecho, sin sorpresas en una revisión.

Debate

Hay 0 comentarios.