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Impuesto sobre el Patrimonio y tasa de solidaridad en España: qué debe esperar un extranjero con patrimonio

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Si te has mudado a España, inviertes aquí o tienes una vivienda en la costa, tarde o temprano oirás hablar del «wealth tax». En España existen en realidad dos impuestos distintos sobre el patrimonio, y confundirlos es uno de los errores más habituales entre extranjeros. Esta guía explica cómo funcionan desde cero y qué conviene revisar en 2026.

El Impuesto sobre el Patrimonio: un impuesto estatal gestionado por las comunidades

El Impuesto sobre el Patrimonio grava lo que tienes a 31 de diciembre de cada año, no lo que ganas: inmuebles, cuentas bancarias, inversiones, seguros de vida con valor de rescate, vehículos, obras de arte y otros bienes, menos las deudas que los financian. Es una ley estatal, pero las comunidades autónomas (las regiones españolas) pueden modificar el mínimo exento, la escala de tipos y las bonificaciones. Por eso el resultado cambia tanto según dónde residas.

La norma estatal, que se aplica cuando la comunidad no ha legislado, prevé un mínimo exento de 700.000 euros por persona, además de una exención de hasta 300.000 euros para la vivienda habitual. Sobre el resto se aplica una escala progresiva que va desde el 0,2 % hasta el 3,5 %. Existe además un límite de protección: la suma de este impuesto y del IRPF (el impuesto sobre la renta de las personas físicas) no puede superar el 60 % de tu renta, aunque hay un mínimo que se paga en cualquier caso.

Otro factor clave es qué se declara. Si eres residente fiscal (en general, si pasas más de 183 días al año en España o tu centro de intereses económicos está aquí), tributas por tu patrimonio mundial. Si eres no residente, solo tributas por los bienes situados en España o por los derechos que puedan ejercerse aquí. Quienes se acogen al régimen especial para trabajadores desplazados (conocido popularmente como «ley Beckham») también tributan solo por su patrimonio en España, en lugar del mundial.

Madrid frente al resto: por qué el mapa importa

Cada comunidad fija sus propias reglas, y las diferencias son grandes:

  • Madrid aplica una bonificación del 100 % de la cuota, de modo que en la práctica no se paga nada, aunque la declaración se sigue presentando cuando corresponde. Andalucía aplica una bonificación similar.
  • Otras comunidades, como Cataluña, tienen mínimos exentos más bajos que el estatal y escalas más duras, por lo que un patrimonio que no tributaría en Madrid sí puede hacerlo allí.
  • Algunas regiones añaden deducciones o exenciones propias, y estas condiciones cambian con cierta frecuencia.

Antes de decidir dónde vivir o dónde comprar, comprueba la normativa vigente de la comunidad concreta en la web de su hacienda autonómica o con un asesor. No des por sentado que lo que valía el año pasado sigue valiendo.

Los no residentes tienen su propia regla de reparto: los residentes en la UE o el Espacio Económico Europeo pueden aplicar la normativa de la comunidad donde esté el mayor valor de sus bienes en España. Los de fuera de la UE aplican la norma estatal.

El Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas: la trampa de Madrid

Desde su creación a finales de 2022, el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas se aplica a patrimonios netos superiores a 3 millones de euros, con tipos que suben del 1,7 % al 3,5 % en los tramos altos. Aunque nació con carácter temporal, se ha prorrogado y hoy se comporta como un impuesto estable. Es un impuesto estatal: ninguna comunidad puede bonificarlo.

Lo que sí puede hacerse es descontar de él lo pagado por el Impuesto sobre el Patrimonio. Aquí está la trampa: si vives en Madrid y tu patrimonio supera el umbral, la bonificación del 100 % hace que no hayas pagado nada por el impuesto autonómico, así que no hay nada que descontar y el impuesto de solidaridad se paga casi íntegro. Para patrimonios grandes, «vivir en Madrid» no equivale a «no pagar».

Ambos impuestos se presentan cada año, normalmente en el mismo periodo que la declaración de la renta, con modelos distintos (el 714 para el Patrimonio y el 718 para el de Solidaridad) ante la AEAT, la Agencia Tributaria estatal. Si aún no tienes NIE (número de identidad de extranjero, el identificador fiscal que necesitas para casi cualquier trámite), debes obtenerlo antes de poder presentarlos.

Qué conviene hacer si tienes patrimonio en España

Ordena tus activos con su valor a 31 de diciembre, revisa qué bienes pueden estar exentos (vivienda habitual, ciertas participaciones en empresas familiares) y confirma tu residencia fiscal antes de presentar. Si tus cuentas o inversiones están en el extranjero, recuerda también la declaración informativa de bienes en el exterior (modelo 720), que es independiente del pago de impuestos pero tiene sus propias obligaciones.

En Zythos Business acompañamos a autónomos y pymes, incluidos muchos empresarios extranjeros, para que la parte visible de su fiscalidad (IVA, retenciones, sociedades) y la parte patrimonial encajen entre sí. Si tienes una sociedad o un negocio en España, su valor también forma parte de tu patrimonio, y revisarlo con antelación evita sorpresas cuando llega el calendario de declaraciones.

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